domingo, 14 de septiembre de 2008

APRENDIZAJE Y COMPETENCIAS

Esta lectura me ha parecido una de las más completas pues vincula la noción de competencias con la teoría del aprendizaje significativo.
Entre las ideas que me parecen más relevantes están:
- la distinción que hace entre las diferentes concepciones de competencia, pues una de las críticas más frecuentes y que provoca más resistencias entre algunos compañeros que la asocian con realizar acciones de manera mecánica, sin que medie reflexión de por medio, pues en el plantel ya se ha trabajado con competencias laborales anteriormente.
- La competencia ejercita conocimientos, pero también habilidades, valores, destrezas, debemos verla como un fenómeno holístico, asociado siempre con la realidad.
- Situar el aprendizaje significa no solamente ubicarlo físicamente sino que de acuerdo con Habermas hay tres posibilidades: “1) interés por controlar la realidad; 2) interés por comprenderla de manera holística y 3) El interés por transformarla o emanciparse a través de la acción de unas ciertas relaciones de poder.” (Pág. 16)
- La importancia del discurso en el proceso de enseñanza-aprendizaje, pues con el modelo del bachillerato tecnológico, y las estrategias centradas en el aprendizaje, de pronto la exposición comenzó a verse como algo obsoleto y pasado, asociado al modelo tradicional. Sin embargo, no debemos olvidar que el lenguaje es la manera que los humanos tenemos de apropiarnos de la realidad y es a través del discurso como se construye la reflexión.
- El concepto de aprendizaje como una manera de apropiarse del mundo, de aprehenderlo e incorporarlo a la estructura interna del individuo.
- Las condiciones para que un aprendizaje resulte significativo son: que el conocimiento tenga que ver con la supervivencia del alumno, que se enlace con conocimientos previos o que tenga un nexo afectivo.
- Entender que el aprendizaje es un proceso complejo, interno al individuo que requiere de la creación de situaciones problemáticas que obliguen a su estructura cognoscitiva a incorporar conocimientos nuevos y que la función principal del maestro es convertirse en un mediador, no de conocimientos ni de herramientas, sino que su labor consiste en asociar “las necesidades del alumno a un determinado producto educativo (contenidos) tal como lo hacen los publicistas con los anuncios” (p 13) Los maestros como publicistas, esto si es novedad.

domingo, 7 de septiembre de 2008

PLANEACIÓN POR COMPETENCIAS

Planear la clase es uno de los momentos que más disfruto de mi trabajo, tal vez porque me gusta imaginar lo que sucederá cuando aplique lo que he creado, y cuando estoy en el salón me siento como una artista que contempla su obra, a veces magnánima, otras no tanto, la mera verdad. Para iniciar el ejercicio de planeación por competencias seleccioné la realización de un proyecto porque permite la participación activa de los estudiantes en una tarea de mejoramiento de su comunidad.

Crear un proyecto de intervención en la sociedad, que además incluya la aplicación de conocimientos técnico-científicos, no es cosa fácil. Las dificultades que enfrenté fueron: estructurar la planeación de manera lógica y coherente y, sobre todo, seleccionar las competencias que los estudiantes van a desarrollar, porque de pronto parecen tan amplias que resulta difícil pensar que con un solo proyecto se pueda lograr.

Entiendo que es trabajo de años y de todos los involucrados, pero aún así, me surge la duda de si en realidad estarán ejercitando las competencias que yo sugiero.

Dentro de las fortalezas de mi proyecto están que ha surgido de una preocupación de los muchachos y que aborda el deporte, uno de los temas que despiertan mayor interés entre ellos, otra ventaja es que la actividad sugerida es la realización de una campaña publicitaria, que permitirá a los muchachos desarrollar su inagotable creatividad en un proyecto de beneficio social. Y como un extra a la realización del proyecto diré que aborda dos de mis grandes pasiones: los deportes y la comunicación.

lunes, 25 de agosto de 2008

RETOS PARA LOS DOCENTES DEL SIGLO XXI

Cada vez es más necesario que los ciudadanos del siglo XXI cuenten con las habilidades que les permitan desenvolverse en el mundo globalizado en el que viven. Por eso resulta fundamental el desarrollo de competencias que les permitan comprender su sociedad y participar activamente en ella,

Las asignaturas básicas curriculares deben de ir acompañadas de competencias transversales necesarias para el éxito en la vida y el trabajo, por ejemplo, el trabajo colaborativo, que permite entender las diferentes culturas, religiones, ideologías, etc.; el cuidado de sí mismo, de la salud tanto física como mental y la elección de opciones económicas favorables, tanto en lo individual como en lo colectivo. Un tercer elemento es el pensamiento crítico, que permite al estudiante enjuiciar hechos basándose en la reflexión y la comprensión.

Para ello, es necesario que tanto maestros como estudiantes tengan acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, puerta hacia una inmensa cantidad de conocimientos, situación que plantea el problema de aprender a seleccionar sólo la información útil para nuestros propósitos.

Uno de los mayores retos de los profesores contemporáneos es acercar la escuela al mundo real, lo cual se puede lograr con el trabajo colegiado, un factor que no ha sido lo suficientemente aprovechado, diversificando estrategias en el aula y favoreciendo el desarrollo de la creatividad, lo que implica una transformación en nuestro papel como maestros, Así es obligatorio revisar nuestra tarea e incorporar los elementos necesarios para mejorar nuestra práctica docente. Es todo un reto pero solo con trabajo alcanzaremos los logros indispensables para los estudiantes del siglo XXI.

viernes, 15 de agosto de 2008

LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA EN LA SOCIEDAD.

POR ARELÍ FLORES GARCÍA Y LAURA MALDONADO ZULAICA.
14 de agosto de 2008.
La materia de Ciencia, Tecnología, Sociedad y Valores (CTSyV) se imparte en primero, tercero y quinto semestre de cualquier especialidad del Bachillerato Tecnológico –que comprende a DGETa, DGETi y CECyTES-, forma parte del componente básico y se puede decir que es la única materia del área histórico-social en esos subsistemas.
El enfoque de CTSyV se basa en comprender la manera como la ciencia y la tecnología han influido en el desarrollo de la sociedad. Se parte de la idea de que ni la ciencia ni la tecnología son sistemas neutros, sino que están cargados de componentes ideológicos, éticos y políticos que determinan su función en la sociedad. De esta manera, la forma en que la ciencia ha sido utilizada a lo largo del tiempo está determinada por intereses específicos que benefician o perjudican a distintos grupos sociales.
La ciencia y la tecnología nunca han estado completamente libres de ciertos compromisos nacionales. De hecho, su origen moderno se vincula a una voluntad de utilidad pública, cada año se publica en cada disciplina una montaña de artículos especializados y sabemos que no todos igualmente influyentes, pero que todos demandan muchos recursos, muchas máquinas, muchas directivas, muchos viajes. Hablamos entonces de miles de científicos, congresos, laboratorios, revistas, conexiones por Internet o avión, que están participando en miles de competiciones, premios y jurados.
Los contenidos de la materia de CTSyV se plasman en mapas conceptuales que contienen conceptos fundamentales y subsidiarios. Los primeros se refieren a aquellos conceptos más amplios que permiten comprender la manera como interactúan los seres humanos, los conceptos subsidiarios son aquellos que permiten entender el concepto fundamental.
Por ejemplo, en CTSyV I el concepto fundamental es Desarrollo Sustentable y los subsidiarios son participación social, viabilidad, responsabilidad y recursos naturales, pues se estudia la manera en que el hombre se ha relacionado con la naturaleza.
En CTSyV II se habla de sociedad y cultura, pues se analizan la manera en que las sociedades se han organizado para satisfacer sus necesidades y en CTSyV III el concepto fundamental es historicidad, pues se analizan las interacciones del hombre con la naturaleza a través del tiempo. Los contenidos de las tres materias deben ser abordados a partir de cinco categorías o mega conceptos: tiempo, espacio, materia, energía y diversidad.
El enfoque de CTSyV ofrece muchas posibilidades de trabajo en la internet, pues no hay muchos libros de texto disponibles para los alumnos, así que las web quest son una herramienta indispensable. Otra de las opciones para consultar sobre el tema es http://www.oei.es/0708.htm.
La red es una herramienta excelente de búsqueda de información, sin embargo debe ir acompañada de una selección y análisis, competencia que debemos desarrollar en los estudiantes a través de estrategias adecuadas. Respecto a estas estrategias me parecen particularmente interesantes las relacionadas con el aprendizaje por proyectos, pues por medio de ellos los alumnos encuentran la manera de participar activamente en la sociedad.
Otra estrategia que me parece muy atractiva es la participación de los estudiantes en actividades donde participan jóvenes de todas partes del mundo, por ejemplo en temas como el Sida, la interculturalidad y cuestiones de género, porque uno de los propósitos del enfoque CTS es la participación de los estudiantes en su comunidad.
Hoy nos encontramos insertos en un mundo temporal mucho más complejo e interdependiente, en donde la Ciencia y la Tecnología juegan un papel muy importante en la actividades humanas en constante cambio; un mundo en el que cada minuto disponible se convierte en una oportunidad como la máxima de Descartes “pienso, luego existo” y que hoy en día a sido sustituida por otra nueva “estoy conectado, luego existo”, haciendo un alto dentro de mi interior para preguntarme ¿Y yo dónde estoy? .

miércoles, 6 de agosto de 2008

REFLEXIONES SOBRE EL MÓDULO UNO

La mayoría de los que trabajamos en nivel medio superior no tenemos formación docente, llegamos a esta actividad circunstancialmente y construimos nuestra identidad sobre la marcha de nuestras actividades. Sin embargo durante el curso percibí un gran compromiso entre quienes cursamos esta especialidad pues estamos conscientes de la responsabilidad que implica ser docente, esto se refleja en las experiencias de cada uno, en las que la creatividad, la capacidad de aprender de los errores y en aceptar nuevos retos como la reforma curricular estuvieron presentes.

Respecto a la reforma, puedo decir que responde a las transformaciones sociales de los últimos años han obligado a replantear la educación, particularmente el nivel medio superior, que durante muchos años estuvo al margen de las preocupaciones del Estado, que se enfocó en los niveles básico y superior. Me llamó mucho la atención saber que nuestra oferta no es atractiva para los jóvenes y es una de las razones por las que dejan de estudiar.
Es que la docencia es una actividad muy compleja, que no puede limitarse sólo a la transmisión de conocimientos, que no sirven para mucho sino van a la par de habilidades y actitudes que permitan a los estudiantes aplicar lo que han aprendido a para resolver problemas tanto académicos como de su entorno social y enfrentar situaciones de la vida real. Todo esto valiéndose de los recursos tecnológicos que existen en la actualidad, con los que nuestros jóvenes están muy familiarizados, como el caso de las TlC. El reto de nuestro trabajo es hacer una escuela pertinente, adecuada a las necesidades de nuestros alumnos, ya sea en el nivel superior, en el ámbito laboral y en la vida misma.

Por eso me pareció muy atractivo el último trabajo en el que conocimos la web quest, que es una respuesta al problema de que los muchachos de pronto acuden a Internet y no saben como extraer información valiosa. El reto es para nosotros como docentes de diversificar estrategias de aprendizaje, que contemplen formas de evaluación alternativas al examen y que además incluyan explícitamente la dimensión actitudinal. Creo que esta parte es la que me queda con más interrogantes, pues siento que fue poco el tiempo que dedicamos a este tema. En síntesis, diría que el módulo uno constituyó un excelente espacio de reflexión sobre nuestro quehacer como docentes.
Para cerrar este pequeño escrito diré que al analizar mi labor como docente, encuentro como principal fortaleza el compromiso con mi trabajo y el gusto por hacerlo, sé que me falta mucho por aprender, particularmente en el área de la planeación, pues a veces no consigo vincular los conocimientos con la vida cotidiana.

martes, 5 de agosto de 2008

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

De niña quería ser veterinaria, soñaba con tener un hospital para animales desamparados o trabajar en el zoológico y poder tocar a los tigres. Una práctica de biología en la preparatoria acabó con esa vocación: ¡no soporté ver un conejo destripado! Así que me enfoque a un área muy diferente de las ciencias naturales, me interesó el periodismo. Las noticias me llamaron la atención siempre, mamá me cuenta que desde pequeña observaba los noticiarios en la televisión con especial cuidado. Hoy me sorprende recordar acontecimientos y personajes que fueron noticia cuando yo era muy pequeñita. Así que decidí estudiar Ciencias de la Comunicación.

Cuando entré a la Facultad de Ciencias Políticas en la UNAM, no tenía otra idea que dedicarme al periodismo escrito. Al final de la carrera inicié una práctica profesional en el diario El Universal y eso confirmó mi vocación, publicaron mi primer nota al día siguiente de que inicié, todo iba bien. Después, vino un contrato en la Agencia Notimex, pensé que a esa actividad me dedicaría toda la vida, en realidad no me veía haciendo otra cosa que persiguiendo la noticia o editando en la redacción de algún medio.

Pero la vida me llevó por otro camino. Cuando volví del DF a visitar a mis padres a Cuauhtémoc, Chihuahua, me ofrecieron cubrir un interinato en una preparatoria particular, la materia: Filosofía. Me arriesgué a entrar a un salón de clases, esta vez como maestra, porque siempre me ha gustado aprender cosas nuevas, pero sobre todo, porque pensé que era algo temporal, diferente del trabajo de reportera al que yo estaba segura de regresar en unos pocos meses.

Las circunstancias cambiaron mis planes. Debido al error de diciembre, una crisis económica de las que son frecuentes en México, ya no hubo más contrataciones en Notimex, así que de pronto no tenía trabajo y había muy pocas posibilidades de encontrar pues en todos los medios había recortes de personal. Decidí permanecer en Cuauhtémoc y continuar en la docencia mientras encontraba un trabajo en mi área. La oportunidad llegó poco tiempo después como conductora de un noticiario radiofónico local. A partir de ese momento combiné ambas actividades.

Creo que pocas veces he estudiado tanto como esos primeros días de maestra. Es fácil identificar mis temores con las dificultades que maneja Esteve en su texto. Leía todo el día, hacía resúmenes y llegué hasta a escribir mis clases completas. Mi temor más grande era que me preguntaran algo y no lo supiera. El recuerdo de mis mejores “profes” me decía: “un maestro lo sabe todo, no puedes decir que no sabes” Y es que ellos siempre tenían una respuesta adecuada, una cita textual o un libro que recomendarte. Hoy entiendo que también tenían muchos años de experiencia.

Otra preocupación frecuente consistía en mantener la disciplina en el salón. Era particularmente difícil porque me confundía con los alumnos, que eran casi de mi edad. Recuerdo un grupo en donde yo era la más joven. Es que se trataba de una escuela privada a donde iban a dar los muchachos que habían sido expulsados de otras escuelas, con serios problemas conductuales y deficiencias académicas. Pese a todo, la edad se convirtió en una ventaja porque logré una identificación con ellos. En el fondo entendía sus inquietudes porque hacía muy poco tiempo había jugado el rol de alumna y trataba de evitar todo aquello que odiaba de mis profesores. Creo que esa fue mi principal fortaleza en los inicios de la carrera.

Un semestre después llegué al CBTa 90 que, dentro de las escuelas de su especialidad, es considerada la mejor del país. Esto lo había escuchado algunas veces en reuniones del personal, donde el director nos hablaba del compromiso que teníamos como institución al ser el plantel modelo a nivel nacional. A mí me sonaba pretencioso, pero pude constatar que era cierto cuando, a los dos meses de haber ingresado al sistema, asistí a una academia nacional en Cuernavaca, Morelos. Me sorprendió ver como conocían y valoraban nuestro trabajo, a veces hasta exagerando nuestros logros, pero siempre resaltando el trabajo que se hacía en mi plantel. Eso me llenó de orgullo.

Pero en realidad lo que me hizo valorar la docencia y abrazarla como un proyecto de vida fue el contacto con los jóvenes y las posibilidades que te da la enseñanza. Me gustaba el periodismo porque creía que era una manera de construir la realidad, de estar cerca de los hechos que cambiaban el rumbo del país. Pronto descubrí que la docencia era una posibilidad extraordinaria de ayudar a construir una sociedad, pues teníamos en nuestras manos la formación de jóvenes que más tarde serían los que tomarían las decisiones. Lo descubrí en el salón de clases, junto a mis estudiantes, con sus comentarios, dudas, inquietudes, ocurrencias, etc.

No es que el camino estuviera libre de dificultades, pues cuando miro hacia atrás y reviso mi trayectoria, en más de un momento encuentro alguna de las mencionadas por José Manuel Esteve, particularmente la que se refiere al nivel de conocimiento que debemos manejar en el aula. Esa ha sido una preocupación constante y en ocasiones he sentido que exijo demasiado, pero se debe a que quisiera darle a cada estudiante las armas suficientes para que comprendan su realidad.

En algunos momentos he sentido frustración cuando no logró despertar su interés y caigo en la tentación de decir que los jóvenes de antes eran diferentes, que se interesaban más en la escuela que los de hoy. En este sentido pienso que es necesario recuperar y plantear una y otra vez la pregunta de Santos Guerra respecto a ¿Qué es un profesor? pues no existe una única respuesta, sino que depende del contexto y el momento histórico que se plantee. Y en nuestro momento histórico está marcado por una cantidad tremenda de información y posibilidades tecnológicas que nosotros no tuvimos.

Es que al profesor debemos entenderlo como un profesional que más allá de estrategias didácticas y conocimientos firmes, que sin duda son necesarios, es capaz de “integrar el conocimiento, de tomar una postura crítica ante su selección y tratamiento, de indagar colegiadamente sobre la naturaleza del saber, sobre el modo de transmitirlo y sobre la utilización del mismo al servicio de los valores” (Santos Guerra, 2008). Pienso que esto nos ha faltado a la mayoría de los que iniciamos en la docencia por accidente, casualidad o necesidad.

Tal vez por eso no valoramos nuestra profesión en toda su dimensión; tal vez por eso ser maestro no es muy reconocido socialmente –porque no nos reconocemos ni nosotros mismos-, quizá por eso hemos permitido que el magisterio sea tomado como un botín político y surjan mafias sindicales que están lejos de mostrar un interés real en la educación,



Estar en las aulas te da una libertad muy especial, ahí eres tú y tus estudiantes, puedes crear, imaginar, proponer nuevas formas para aprender. Por eso, quizá lo que más disfruto de mi trabajo es el momento en el que me siento a planearlo, a pensar como puedo hacerlo divertido, novedoso, creativo… A veces funciona lo que imaginas, otras no y hay que improvisar, pero eso es parte de nuestro ejercicio diario.

Durante este tiempo he combinado mis actividades docentes con el trabajo en los medios, fui parte del equipo de Comunicación Social del Instituto Estatal Electoral, colaboré en la prensa y me convertí en productora, conductora, guionista y “todóloga” de un programa de radio con visión de género. Pero nunca cruzó por mi mente dejar la docencia. Y si hoy –que por cuestiones de tiempo estoy alejada de los medios- me plantearan la disyuntiva de optar por una actividad u otra, creo que me inclinaría por ser maestra, aunque espero tener siempre la fortuna de poder combinar ambas cosas.